La rabia y el enfado son emociones del mismo tipo, podemos decir que están estrechamente relacionadas, el enfado no resuelto suele conducir a la rabia, y ésta a su vez siempre va acompañada de enfado.
Experimentar emociones es algo natural, e incluso sano en las personas. Las emociones no siempre son positivas o agradables, éstas muchas veces son negativas y nos generan malestar. La rabia y el enfado son emociones que generar malestar y que no siempre son fáciles de controlar.
Los niños y niñas también experimentan estas emociones, en ocasiones sentirán rabia y enfado o ambas emociones. Algunos serán más propensos que otros y determinadas situaciones serán más detonantes que otras. Es fundamental proporcionar una educación emocional a nuestros pequeños, para que sean capaces de controlar sus emociones antes de que estás les controlen a ellos.

