CONSEJOS DE NUTRICIÓN

¿Un niño o una niña gordos?

Cuidado con el lenguaje que utilizamos…pues hacemos más daño del que creemos.

Es muy difícil definir la obesidad infantil, pues cada niño tiene un patrón de crecimiento distinto (aplicable tanto a su talla, su peso o sus diámetros corporales). De hecho incluso los expertos difieren en las medidas a tener en cuenta para definir la obesidad (ver estudio ALADINO).

Lo más importante es llevar una vida sana, comer de forma adecuada y estar activos. Así como acudir al pediatra para realizar los controles de salud y prevención de enfermedades, y seguir sus consejos.

Unos consejos nutricionales pensados para familias los podéis encontrar en:
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/subseccion/material_didactico_familias.shtml

Incluso hay juegos para fomentar los buenos hábitos.
Algunos ejemplos son:
Piramide NAOS

Come sano,es fácil
Despierta,desayuna
Vive activo,muévete
Haz deporte,diviértete
Quítate la sed con agua
Come “de cuchara”:los hidratos de carbono son la base
Toma frutas y verduras,“cinco al día”
Elige alimentos con fibra
Consume más pescado
Reduce las grasas
Deja la sal en el salero
Mantén el peso adecuado

CAMPAÑA DE PREVENCIÓN DE LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS
DEL MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO 
La Anorexia Nerviosa y la Bulimia son trastornos del comportamiento alimentario que tienen en común la obsesiva importancia dada al peso y a la imagen corporal en la sociedad occidental.

La Anorexia Nerviosa se caracteriza por una pérdida significativa del peso corporal (superior al 15%), producida por voluntad propia ante la insatisfacción producida por la propia imagen corporal. La adolescencia es fundamentalmente la etapa en la que se producen estos trastornos, destacándose su prevalencia en el sexo femenino (proporción hombre/mujer de 1/10).

La Bulimia Nerviosa es un trastorno por el que la persona afectada ingiere cantidades de alimentos cuantitativamente superiores a lo que sería normal ingerir en circunstancias similares, acompañada de una clara sensación de pérdida de control, que provoca al paciente la necesidad de compensarlo a través del vómito autoinducido, toma incontrolada de laxantes, diuréticos…

Ambos procesos tienen en común la obsesión por el peso y la imagen corporal, lo que conlleva muy habitualmente la transición entre ambos fenómenos. De hecho, más de la mitad de los pacientes anoréxicos padecen episodios de bulimia nerviosa.
Existe un porcentaje muy importante de población en riesgo, que presenta varios síntomas relacionados, aunque sin llegar a constituir un caso, que se sitúa entorno a un 8% de las mujeres adolescentes. Hablamos por tanto de una enfermedad de extraordinaria importancia, que puede llegar a ser grave, dado que la mortalidad en estos pacientes se sitúa entre el 8 al 10%, elevándose dicha tasa de mortalidad al 18% en pacientes con más de 30 años de evolución de la enfermedad.
Según un reciente estudio del Ministerio de Sanidad y Consumo sobre «conductas de los escolares relacionadas con la salud,» entre una población de 11 a 17 años de edad, el 16% de nuestros adolescentes nunca desayuna y es frecuente que algunos de ellos se salten algunas comidas o cenas a lo largo de la semana. Por otro lado, sólo el 46 % considera que su cuerpo tiene la talla adecuada. El 27 % de los chicos se ven gordos o un poco gordos, frente al 43% de las chicas que se autoperciben de esta manera. En esta misma encuesta el 15 % de las chicas y el 8% de los chicos declararon que están a dieta o intentando perder peso.
Así que, en lugar de hacer juicios sobre la obesidad de unos y otros, podríamos valorar la salud por encima del peso, la talla o la imagen corporal.
Fuente:
Estudio ALADINO (enlace)