HÁBITOS DE ESTUDIO

La familia tiene un papel muy importante en el estudio de los hijos.
Deberíamos:

fomentar el estudio: dedicar un tiempo y un lugar sin distracciones para que estudien, sin sermonear. Crear una rutina de estudio, así como la creamos para la higiene, el sueño, la comida, las posturas, la visión o el ejercicio (temas que trataremos más adelante).

interesarnos por el estudio y la cultura en general. Promoviendo la lectura y las actividades que giran alrededor de las temáticas de estudio, pero sin agobiar. Por ejemplo, si están estudiando los planetas… que mejor que acercarnos al planetario y que nuestros hijos nos cuenten lo que van viendo en clase. Y si es en compañía del resto de la familia y de los amigos, ¡mucho mejor!

colaborar con el colegio con una actitud positiva delante de los deberes, motivando el estudio de las materias y mostrando los logros que van obteniendo día a día, semana tras semana.

No dar tanta importancia a la nota obtenida, sino dar importancia al esfuerzo realizado. Si se esfuerzan, los buenos resultados llegarán tarde o temprano.

No comparar con otros compañeros. Cada niño tiene unas habilidades y aptitudes que hay que fomentar. Deberíamos compararle consigo mismo al principio y al final del esfuerzo, pues es importante que vea sus propios logros y los valore.

Se recomienda, tras el colegio y las actividades extraescolares, dar un tiempo de descanso.
Durante ese tiempo aprovecharan para:

reponerse del ejercicio realizado, si no han parado de correr (fútbol, juegos…)
correr y saltar, si la jornada ha sido sedentaria
merendar, saciando el hambre y la sed
hablar con los amigos y con la familia

Después empezarán con el tiempo de estudio.
Para establecer una rutina de estudio que se repita día tras día es muy importante tener:

tiempo: se recomienda buscar un horario que varíe poco de un día a otro y hacer unidades de estudio de unos 45 minutos como máximo. Durante ese tiempo se evitarán todo tipo de distracciones visuales (juguetes, tecnología…), auditivas (música estridente, televisión, teléfonos…) o de familiares (hermanos, abuelos, padres…) y amigos

lugar: se recomienda buscar un lugar de estudio cómodo, ordenado y limpio, sin distracciones, con luz, temperatura y ventilación adecuadas. Vaya, un lugar donde les gustaría quedarse un buen rato… y que no invite a distraerse.

Antes de empezar:

dejar todas las preocupaciones de lado: si está pendiente de llamar a alguien o de hacer alguna cosa urgente, hacerla antes de empezar. Si se puede posponer, anotarlo en una libreta para que no se olvide de hacerlo tras el estudio.

tener a mano todo lo necesario:

avituallamiento: agua, alguna tostada por si les entra hambre
material escolar: bolígrafos, reglas, compás, gomas de borrar, lápices…
agenda: para ver las metas a conseguir a corto y medio plazo
libros: los que sean necesarios para la sesión de 45 minutos que va a empezar
apuntes: para poder leer y repasar lo aprendido en clase
diccionario, enciclopedia… o libros de la biblioteca sobre la materia a estudiar

ir al baño: no queremos que a los 10 minutos tener que interrumpir la sesión por una necesidad vital

Planificar el tiempo de cada unidad de estudio (45 minutos)… para aprovechar al máximo (y después ir a jugar)

metas a alcanzar: hacer una lista con todas las tareas que hay que realizar (ejercicios, lecturas, estudio…)
determinar lo más difícil y lo más fácil (según cada uno), pues al principio estamos más frescos y podremos hacer lo más difícil. Cuando ya llevemos un rato… mejor que la tarea sea más liviana.
aprovechar el tiempo al máximo: si estamos pensando en las musarañas o llevamos leyendo la misma línea tres veces… cerrar los ojos, respirar profundamente y volver a empezar. 

Ejercicios: 

Leer bien el anunciado del ejercicio, para averiguar qué es lo que nos piden exactamente (lectura comprensiva).
Buscar lo realizado en clase respecto al ejercicio y estudiarlo para poder aplicarlo correctamente
Responder el ejercicio de la forma más completa posible (sin olvidarse de las unidades si hablamos de matemáticas o física)

Aprendizaje de textos:

Lectura rápida de todo el texto, para saber de qué trata y de qué partes consta.
Lectura comprensiva, para entender bien la temática y todos los detalles expuestos (con la ayuda del diccionario y de la enciclopedia)
Subrayar lo más importante (no se trata de subrayar todo el texto, sólo las palabras o las frases clave)
Esquema. Es lo más difícil de hacer y lo más sencillo de estudiar. Cada uno tenemos una manera de esquematizar la materia, no nos sirven los esquemas de los demás. Debe incluir todo aquello subrayado y proporcionarnos las claves para recordar el texto que esquematiza. Cada uno debe encontrar la estructura, los colores, los dibujos, las abreviaturas… que le permitan recordar con mayor facilidad el texto. Lleva mucho tiempo al principio, pero una vez cogido el truco, es muy sencillo llevarlo a la práctica.
Resumen. Tras realizar el esquema, resumir el texto es pan comido. Se puede resumir en una frase, un párrafo o un breve texto según necesidad… utilizando la información esquematizada.
Exponer. Debemos poner a prueba lo aprendido, explicándoselo a alguien, escribiéndolo…o resolviendo las preguntas que acompañan al texto.
Repasar. De nada sirve el esfuerzo si queda en un cajón. Debemos repasar la tarea a corto plazo (al cabo de unas horas o al día siguiente) y a largo plazo (al cabo de unos días o a la semana siguiente) para que seamos capaces de retomar el texto aprendido de cara al examen.

Fuentes:
http://www.aulaplaneta.com/2014/03/10/en-familia/como-ensenar-a-estudiar-a-tus-hijos-en-10-pasos/

http://www.hacerfamilia.com/educacion/noticia-pautas-establecer-habitos-estudio-principio-20140908124126.html